11
2009
Sexo en la playa por Arcángel

Para empezar, voy a partir de un primer factor, que para mi siempre ha sido una realidad objetiva y que siempre se ha cumplido en mi experiencia: LA MEJOR PROPORCIÓN PARA LIGAR ES UNO A UNO, o sea: ella y tú sin más comparsa.
Siempre es mejor ir solo. El segundo factor que quiero añadir es “la casualidad”: un encuentro aparentemente no intencionado o no buscado… ¡ojo! En apariencia, tanto por su parte, como por la nuestra, porque ellas tontas no son, y si ven algo que les interesa, se acercan a ver qué es.
Quiero añadir otro factor a la suma muy, pero que muy importante: las horas de sol, entre las 12:00 del mediodía y las 16:00 de la tarde, franja en la que el sol tiene más fuerza: hace que la gente esté mucho más comunicativa, receptiva, alterada y sensual… o incluso somnolienta. Esa franja horaria que os doy (referenciada en Gunwitch y que funciona) para mi es como la luna llena pero de día.
Y por último, y no menos importante: EL ABURRIMIENTO. Pues sí, en los casos que te voy a contar para ilustrar estas bases, el aburrimiento tanto por mi parte, como por la de ellas, el no saber qué hacer y simplemente salir para “hacer algo” y no quedarse durmiendo la siesta, ha jugado un papel clave. El sol les gusta más que a un tonto un lápiz, y si están de vacaciones no van a perder la oportunidad de tostarse… verdad de Perogrullo.
No os hablo de seducción de club, ni de ligue nocturno, así que quitaros esa idea de la cabeza. El aburrimiento soberano que se puede tener en esa franja horaria, combinado con destacar sobre el resto de ejemplares… Funciona. Para que lo entiendas, no solamente por la forma de vestir uno puede destacar sin decir nada, sino por el mero hecho de salir solo, o tomarse algo en una terraza solo también. Te voy a contar dos historias sin ánimo de hacer ciencia, pero sí para explicarte cuál ha sido mi experiencia real de aquel mítico tema llamado “sexo en la playa”: una sin conciencia, en la que apenas tuve que hacer nada, y otra con conciencia, en la que si fue totalmente activo, para que veáis los puntos comunes de ambas historias, y con los que me quedo en el bolsillo de aquí en adelante; en la primera siendo yo el sujeto pasivo, y en la segunda siendo yo el sujeto activo.
PRIMERA HISTORIA SIN CONCIENCIA: Érase una vez, un viaje fin de fin de semana que iba a ser para dos, pero que tuve que hacer a solas conmigo mismo, allá por el… Digamos que estaba muy verde en lo que a mujeres se refiere (hoy en día creo que lo sigo estando, solamente soy mucho más consciente de ciertas cosas) al no saber nada de seducción. Serían finales de julio, llegué en autobús a Gijón a eso del mediodía un sábado.
Estaba bastante de bajón porque había querido ir de fin de semana con una chica a “la que le iba a dar una sorpresa” con este viaje y me dejó plantado. No me había salido la jugada con ella, y me quedé con cara de tonto cuando me dijo que no vendría conmigo. Al final decidí hacerlo solo en vez de quedarme llorando en Madrid. Dejé mis cosas en el hotelazo que había reservado… 5* de hotel, y no sabía qué hacer con tantas estrellas y con una cama vacía enorme. En pleno paseo marítimo de Gijón… ¡qué desperdicio! ¿Verdad? para viajar solo…
Cogí mi toalla y me fui a la playa a fumar tabaco y a pensar el qué narices estaba haciendo yo allí más solo que la una. Cuando ya llevaba una media hora sentado a solas en la playa, con un viento que no me dejaba encender el cigarro que me quería fumar, ya que no había casi nadie por el viento que hacía, se me acercó una chica bastante normalita que estaba paseando sola: “Se te han roto los pantalones… se te ve el bañador…” Yo respondí: “No se han roto, son así (eran unos pantalones rajadospor las rodillas y el culo que me encantaba ponerme con calzoncillos llamativos)… y no es un bañador, es mi ropa interior“. Lo cierto es que no tenía ganas de hablar con nadie, me apetecía rallarme solo, pero por lo visto llamaba la atención.
“No eres de aquí ¿verdad?” (con acentazo de la tierra) preguntó ella. Medio borde y sin mirar respondí: “¿Tanto se me nota?” A lo mejor alguno se piensa que me estaba haciendo el malote o el tipo duro, pero la realidad era que estaba triste, os aseguro que no buscaba compañía. Había ido allí para aprovechar la reserva de hotel, nada más y bueno… Ya que estaba, a conocer Gijón. “Nadie de por aquí viste así, llamas bastante la atención con esos pantalones… ¿Cómo te llamas?” Me preguntó y nos presentamos.
Se sentó conmigo a fumar, me enseñó como encender un cigarro conel viento del Cantábrico (por debajo de la camisa) y estuvimoshablando de todo un poco, a qué había venido, el plantón que me habían dado, etc. Se sorprendió bastante cuando le dije que había venido solo. Ella me habló de que estaba viviendo en un chalet con sus padres en verano en Llanes, que ella era de allí, también me mencionó a su novio, bla bla bla.
Llegó la hora de comer y me propuso ir a una pizzería, el autobús que ella cogía para Llanes no salía hasta por la tarde. Seguimos hablando de todo, muy natural, nada forzado, de cosas sin importancia, pedimos vino y salimos bastante borrachos de la comida. Estuvimos dando una vuelta después de comer y me acompañó al hotel (se quedó en la puerta), quedamos para por la noche para cenar con ella, salir con sus amigas y su novio.
La cena fue muy normal, una cena de amigos y punto. Después, fuimos juntos a una feria que había abierta, subimos juntos a los coches de choque, la noria, nos reímos un montón en un clima totalmente inocente… Para mi todo esto era “de regalo” ya que había pensado pasar un fin de semana “retirado del mundo” y de bajón: simplemente ME DEJÉ LLEVAR POR LA SITUACIÓN.
Después de la feria, me llevó a la zona de marcha, me presentó a sus amigas que ya llevaban una borrachera considerable, y me acogieron como si me conocieran de toda la vida. Nos reunimos todos con sunovio y sus amigos que no me dejaron pagar una sola copa, ella le había contado a su novio como me había conocido y debe ser que al chico le había caído bien o que le di pena… quien sabe.
A eso de las 3 de la madrugada yo ya estaba hecho polvo y decidí retirarme al hotel, se lo dije a ella y entonces le dijo a su novio: Voy a acompañarle a al hotel que no sabe llegar… es la primer vez que viene y no se maneja. Eso me sonó muy raro, quedándome con los ojos como platos, porque mi hotel estaba en el paseo marítimo y era imposible perderse, además era el hotel más famoso de todo Gijón…
El caso es que salimos del garito y fuimos caminando por el paseo marítimo. Ella llevaba una cámara de fotos y nos hicimos alguna foto juntos. Como también íbamos bebidos pues no controlábamoslas distancias, jugábamos a correr uno detrás del otro, al “tú la llevas“, como niños pequeños vamos…
Llegamos a mi hotel y sin preguntar nada, como dándolo por hecho,ella subió y nos matamos parte del minibar de la habitación. Después le dije que si se quería quedar a dormir no había problema y les mandó un sms a sus amigas por si llamaba su madre que ella se habíaquedado en casa de una de ellas. Me puse mi “pijama de verano” y empezamos a jugar a las caricias y tal… o sea, que en menos de media hora ya estábamos sudando.
Por la mañana bajamos a desayunar y ella se fue a Llanes al chalet de sus padres. Quedamos para por la tarde y fuimos a dar una vuelta por un C. Comercial. Esta vez después de la vuelta, nos fuimos al hotel y estuvimos haciendo sexo hasta las 2:00 de la madrugada. Durante la tarde sus amigas la estaban llamando cada 2×3 para ver que estábamos haciendo, en una llamada quedamos con ellas en el mismo garito, pero en esta ocasión no estaba el novio ni sus amigos. Cuando nos vieron aparecer, nos miraban poniendo los ojos como platos. Lo cierto es que yo era un extraño, no me parece raro que sus amigas estuvieran preocupadas. Además teníamos muchísima hambre y aparecimos con sendos bocadillos de jamón a medio terminar y una coca cola por cabeza para reponer fuerzas. La escena era bastante parodiable.
Estuvimos de copas hasta por la mañana, como una noche más, y al final ella se fue a su casa y yo a mi hotel. Yo volvía a Madrid por la tarde, y he de reconocer que se me había olvidado por completo la chica que me había dado plantón en Madrid. Quedé con ella para comer y después para dar un paseo por la playa antes deque cogiera el autobús de vuelta. Como en la canción de Sabina… Nos besábamos en cada farola. En una de estas “cogidas” me llamó la chica del plantón “preocupada por mí, para ver que tal estaba…”. Hay que joderse,tuvo que esperar hasta el domingo por la tarde para ver si seguíavivo DESPUÉS DE TODO UN FIN DE SEMANA. Aunque nos cogimos el contacto, creo que ambos sabíamos que nonos íbamos a volver a ver en la vida, a pesar que nos cogimos los teléfonos y los messengers.
SEGUNDA HISTORIA CON CONCIENCIA: En esta segunda historia ya estaba yo algo más espabilado, al menos en apariencia. Disfrutaba de un viaje de una semana a Ibiza que bien me merecía juntos con mi hermano y mi mejor amigo. Sabíamos que quizás fuese la primera y la última vez que íbamos a hacer juntos ese viaje y decidimos no reparar en nada… Cuando digo que no nos privamos de nada, me refiero a absolutamente de nada, y que cada uno entienda lo que quiera.
Esa era nuestra semana, nuestra irrepetible semana y decidimos montárnoslo a lo grande, tres micos como nosotros. Íbamos a día por fiesta, un hotel de estrellas suficientes, muchas ganas de aprovechar cada momento… Creo que yo en especial, más. Justo después de volver, por fin me independizaría, ya lo tenía todo atado, pagado y confirmado para después a la vuelta irme a vivir a mi nueva casa de Chueca.
Resulta que después de volver cada madrugada a la hora de desayunar, mis dos compañeros de viaje necesitaban dormir hasta las 16:00 de la tarde, cosa a la que yo me negaba en rotundo, ya dormiría después en Madrid a la vuelta. Esa era mi semana y no podía quedarme más tiempo en el hotel del justamente necesario.
Bien me ibaala playa, bien me iba a dar una vuelta por las terrazas, o bien cogía dinero suficiente para estar todo el día por allí y volver a la hora de cenar para juntarme con ellos. Mientras ellos dormían yo aprovechaba para darme vueltas por las terrazas, por playas cercanas al hotel… O bien me iba a otras localidades Ibicencas en taxi. Solamente iba armado con una tolla, vestido más o menos de calle, pero con el bañador debajo y lo justo para pasar el día sin problemas. Incluso en ocasiones desconectaba el móvil, ya que me apetecía perderme de verdad y que pasara lo que dios quisiera.
Iba de playa en playa o de terraza en terraza, matándome cafés, cañas y cigarros… Uno tras otro, y cuando me aburría simplemente cambiaba de sitio. Iba andando o en taxi, según me diera el ánimo… No os podéis imaginar la cantidad de mujeres solas que hay a esas horas en las terrazas, o en los chiringuitos de los paseos marítimos aprovechando el sol del mediodía, mientras quizás su acompañantes están echando la siesta.
Pues bien, estas mujeres y os hablo de mujeres… No de chicas de 18 años, se aburren soberanamente, y están encantadas de la vida por compartir conversación, un cigarro o un café. Quieren ver el sol, ver mundo, aprovechar el viaje, ver cosas, conocer… Por eso no se quedan durmiendo la siesta, un sentimiento muy parecido al que yo tenía. Algo tan sencillo como acercarte a pedirle fuego, o sentarte cerca y empezar a preguntarle ¿Qué tal? Joder… es que yo no veo complicación en eso, encima así puedo practicar inglés y es más divertido. Ella trata de hablar el español. Cuando tratas de hablar con una persona en su propio idioma, trata de entenderte… En ese caso el idioma no es una barrera, es un apoyo.
Me dio por ir a San Antonio, donde está el archiconocido Café del Mar… me moría por verlo,por ver esa puñetera puesta de sol de las que todos hablan mientras te tomas algo con música chill-out o house de fondo… Pero no había forma humana en que nos pusiéramos los tres de acuerdo en ir, hasta que me arranqué y me fui a San Antonio a pasar una tarde entera allí, yo me tenía que mover, por narices y porque me lo pedía el cuerpo, al menos hasta la hora de cenar y volver a Playa d’en Bossa para empezar la marcha e ir a la siguiente fiesta.
No eran ni las 17:00 de la tarde y ya me había pateado todo el pueblo, zona británica por cierto… Lo único realmente interesante era el exclusivo Café del Mar, por lo demás… típica zona guiri playera llena de británicos con bares británicos. Estas terrazas no merecían mucho la pena la verdad. Llegué a Café del Mar, creyendo para mis adentros que al ir temprano, podría coger sitio sobradamente… Pues bueno, cuando llegué la puta terraza estaba hasta los topes. Por lo visto, no era yo el único que quería ser el privilegiado en ver la famosa puesta de Sol y eso que por lo menos faltaban tres horas. Pues algo había que hacer durante todo ese tiempo… Vi a una mujer que estaba sentada sola y le pregunté si me podía sentar con ella, señalando al resto de asientos casi totalmente llenos.
Llevaba bikini, pareo, sombrero de paja, gafas de sol, de unos treinta y tantos, pelo corto castaño y muy mona ella con su bolsazo de caña… Pensaba que por la pose que tenía tomándose un Nestea y por la zona en la que estábamos, debía ser británica, pero primero le pregunté en castellano. Antes de que tuviera que decírselo en inglés, muy amablemente asintió con un educadísimo “sure”. Advierto que mi inglés no es malo, pero obviamente tampoco es que salga mucho del nivel “me apaño”.
Me presenté en plan “academia”, y supongo que ella hizo lo mismo, porque hablaba tan deprisa que al principio no me enteraba de nada, hasta que la fui cogiendo poco a poco. Nos pusimos a hablar y yo hacía lo que buena mente podía, ella hizo por hablar más despacio y nos acabamos entendiendo. Era una profesora de religión australiana, de treinta y tantos, soltera… ¿australiana? Pensé “Esta tía me está vacilando, me toma por un Alfredo Landa o algo así”, peor bueno, lo obvié y me lo creí.
La verdad es que hablamos de cosas muy normales, el típico a qué te dedicas, qué haces aquí, con quien has venido, bla, bla bla…. Y así pasamos la tarde chapurreando yo el inglés, y ella hablándome como si yo fuera un niño pequeño (se notaba que era profesora), despacio para que yo la entendiera. Por cierto, no hubo alcohol en toda la tarde sobre la mesa, solamente tomamos cafés y Nesteas…pero era un sitio muy chulo y se estaba muy agusto.
Ella por lo visto, había venido sola y se iba al día siguiente (como en las películas), se había despegado de su grupo para ir a su bola al menos durante su último día en la isla, para hacer lo que le diera la gana, no seguir el rígido programa de excursiones y disfrutar unas horas más a su aire cerca de dónde estaba su hotel. Ya iba atardeciendo, no parábamos de hablar y ya la mesa estaba llena de vasos vacíos. Conforme se iba poniendo el sol, iban subiendo la música y cada vez me costaba más entenderla.
Ya cuando la puesta de sol era de foto, ella me pidió que le sacara una fotografía con la puesta al fondo. Se levantó, puso pose de cuadro, se quitó el sombrero de paja y se puso de perfil, se colocó el pelo y me miró para que la tomara así. En ese momento me quedé totalmente embobado, le saqué la foto, pero la pedí que no se moviera, porque me quería quedar con esa imagen en mi cabeza. Era algo que quería recordar, y me quedé mirándola unos segundos totalmente tonto. Me acerqué y le dije en un castellano total “Creo que este momento se merece un beso”. No era su idioma, pero me entendió perfectamente, la tome de la cintura y noté como su cuerpo se relajaba. La besé, cerré los ojos y estuvimos besándonos varias veces más.
Nos soltamos, me cogió de la mano y tomó la iniciativa. La entendí que podíamos estar juntos hasta las diez, ya que a esa hora por lo visto si que tenía que reunirse forzosamente con el grupo. Dimos un paseo hasta donde tenía ella el hotel, y sin decir ni pío y de la mano, me metió directamente en él, después en la habitación, donde estuvimos besándonos por más tiempo hasta que la ropa empezó a sobrar.
Era algo bastante inexplicable o frenético, una hora pareció una noche entera.Nos echamos un rato hasta que me dijo “You’d better go”, que también entendí perfectamente. Nos despedimos con otro beso largo y un simple “Bye”. En cuanto salí conecté de nuevo el móvil y tenía cuatro llamadas perdidas de mi hermano, que en ese momento cuando se la devolví, parecía que él también había estado trasteando por ahí.Cogí un taxi, llegué al hotel y mi cara de gusto era soberana. Me duché, nos arreglamos, fuimos a cenar al puerto y ¡ala!… A seguir con la fiesta.
MORALEJA: Si vas a preguntar qué hice o qué dejé de hacer, está todo en lo escrito. Puedes intentar complicarlo lo que te de la gana, o intentar sacar una receta o una ley de recurrencia para reproducirlo, analizarlo o más pajas mentales. En ambas historias, quiero que te quedes con el contexto, porque es lo verdaderamente importante, con los factores que te he indicado al principio: las horas de sol, el estar solo, la curiosidad por conocer, por ver, por no estarse quieto, el uno a uno… No le busques tres pies al gato porque no los hay.
Un fuerte abrazo.
Arcángel
Inscríbete y recibe gratis los 3 SECRETOS por los que fracasas cuando intentas ligar con una mujer atractiva
¿Por qué inscribirse?
1. Porque vas a recibir material exclusivo (NO publicado en el blog) sobre cómo atraer mujeres de forma natural.
2. Porque serás informado de todo lo que hacemos antes que el resto.
3. Porque podrás darte de baja con un simple click. Odio el spam tanto como tú.
4. Porque es gratis, mola y es lo más inteligente.
3 Comentarios AÑadir Comentario
Deja un comentario
Pero… ¿Quién soy yo?
Audios Seducción y Superación
Comentarios recientes


Como siempre, sensacional, “la Biblia” Arcángel.
Pones sentimiento en cada párrafo, una verborrea inteligente, discurso ameno y natural y todo cargado de sabiduría y experiencias.
Espero que sigas colaborando activamente en la web.
Muchas gracias Sr. del Bass por incluir este material y a ti Alpha por comentar el artículo que escribí con doble ánimo:
El primero: simplificaros al máximo dos interacciones en contexto playa con resultado sexual (pues pienso que eso era lo que queríais) remarcando los puntos comunes entre ambos para que no tuviérais complicaciones.
El Segundo: contaros algo que se salga de los tópicos playeros, historias y batallas del típico colega que todos tenemos que dice que “folla”, tópicos veraniegos y de los tópicos de seducción (que también los hay) y que sea material que además funcione.
Insito, quedaros con el contexto y con los factores que se mencionan. La forma de contar así als historias en primera persona, creo que ayuda mejor a situarse en el terreno, en ves de dar un “parte”.
Mi querido amigo, me encanta lo que publicaste.. me llego al alma, es justo la clase de consejos que sabe dar un buen amigo. Creo que estamos en la misma onda, y aunque no te conozco, siento como si hubiera existido algun tipo de conexion entre nosotros a traves de esta historia.
Simplemente quiero dejar de preocuparme por lo que los demás piensen de mí y ser realmente libre, y amar a la mujer de verdad.. Y entenderla.. Cosa de la que estoy completamente seguro se puede, ya que paso el tiempo de la oscuridad del entendimiento de la mujer.
Voy a tomar tus consejos al pie de la letra, pues esto es lo que yo hacia antes mi querido amigo.
Un abrazo, y sigue escribiendo. Tienes talento para llegar al corazon de los demás.